Estrangulándose un poco…

octubre 5, 2006 at 6:06 am (Sexo, Sueños y Fantasías, Tortura)

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“La Muerte Chiquita”… justo en el momento del clímax sexual, atreverse a estrangular un poco a su pareja puede ser un placer sádico muy interesante, por supuesto que recibir unos dedos cálidos que nos ahoguen nos deja en el éxtasis… justamente una probadita de Muerte.

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Killer’s Soundtrack: The future

octubre 3, 2006 at 8:29 pm (killers, soundtrack, Tortura)

Recordando la clásica cinta de Oliver Stone “Natural born killers” (“Asesinos por naturaleza”), decido compartir una buenísima letra de Leonard Cohen, la canción se llama “The future”, para que interpreten a su gusto la dejo a continuación, además de un video que nos ilustra la violencia que aún vivimos en manos de la tortura, aderezado con la seductora voz del gran Cohen (imágenes no aptas para intolerantes):

“Give me back my broken night
My mirrored room,
My secret life
Its lonely here,
There’s no one
Left to torture
Give me absolute control
Over every living soul
And lie beside me, baby,
Thats an order!

Give me crack and anal sex
Take the only tree thats left
And stuff it up the hole
In your culture
Give me back the Berlin wall
Give me Stalin and St Paul
Ive seen the future, brother:
It is murder

Things are going to slide,
Slide in all directions
Wont be nothing
Nothing you can measure
Anymore
The blizzard,
The blizzard of the world
Has crossed the threshold
And it has overturned
The order of the soul
When they said REPENT REPENT
I wonder what they meant
When they said REPENT REPENT
I wonder what they meant
When they said REPENT REPENT
I wonder what they meant

You dont know me from the wind
You never will, you never did
Im the little jew
Who wrote the Bible
Ive seen the nations
Rise and fall
Ive heard their stories,
Heard them all
But loves the only engine
Of survival
Your servant here,
He has been told
To say it clear,
To say it cold:
Its over, it aint going
Any further
And now the wheels
Of heaven stop
You feel the devils riding crop
Get ready for the future:
It is murder

Things are going to slide …

There’ll be the breaking
Of the ancient
Western code
Your private life
Will suddenly explode
Therell be phantoms
Therell be fires on the road
And the white man dancing
Youll see a woman
Hanging upside down
Her features
Covered by her fallen gown
And all the lousy little poets
Coming round
Tryin to sound like
Charlie Manson
And the white man dancin

Give me back the Berlin wall
Give me Stalin and St Paul
Give me Christ
Or give me Hiroshima
Destroy another fetus now
We dont like children anyhow
Ive seen the future, baby:
It is murder”

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El Vampiro de Londres

octubre 3, 2006 at 7:04 am (killers, muerte, asesinatos, criminales, perversiones, crime, de, murder, Vampiro)

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John George Haigh

En algunos casos, los sueños son capaces de condicionar un comportamiento hasta alcanzar extremos inimaginables, sobretodo en casos criminales.

John siempre había tenido un sueño que lo venía obsesionando desde muy pequeño, una pesadilla muy extraña: se veía en un campo repleto de crucifijos que lentamente se iban transformando a su paso en árboles sin hojas con largas ramas por las que caían gotas de rocío. Al aproximarse a los árboles, podía ver como las gotas que cubrían las ramas no eran agua… eran sangre. Los árboles comenzaban a retorcerse como si sufrieran un tormentoso daño y la sangre brotaba de los troncos, mientras una silueta borrosa que portaba una copa recogía el líquido rojo. Luego, una vez llena se le acercaba y se la ofrecía ordenándole beberla.

John se sentía completamente indefenso ante la situación. No era capaz de mover un solo músculo y quería librarse de la pesadilla. El ser, le dice que la única manera de librarse de él, es matar, para así saciar su verdadera sed.

La cruel pesadilla le estaba destrozando los nervios y cada vez se sentía menos dueño de sus actos. El quería ser libre, no volver a soñar… y terminó asumiendo que para hacerse libre tenía que hacerla real.

En 1949, Haigh vivía en una confortable pensión londinense, pasando casi desapercibido por los demás locatarios. Su aspecto físico, moreno, corpulento y muy bien parecido, además de una agradable sonrisa, hacía que todas las mujeres se fijaran en él. Les había hecho creer que era el dueño de una fábrica metalúrgica, por lo que además lo respetaban y eso le agradaba.

Olivia Durand-Deacon era una de las elegantes viudas de mucho dinero que se sentían interesadas por él, la condujo a Crowley con el fin de discutir asuntos de negocios. Antes de la cita, compró un tonel de acero diseñado para resistir la corrosión de los ácidos, luego 153 litros de ácido sulfúrico, y lo hizo enviar a un almacén abandonado. La mujer nunca hubiese imaginado que un hombre tan correcto tenía la extraña especialidad de disolver a sus amistades en ácido sulfúrico.

Después de algunas dudas e investigaciones por parte de la policía de Scotland Yard, se encontraron pruebas suficientes en el almacén, tales como tres toneles de ácido sulfúrico, además de un delantal, unos guantes de caucho y un revólver que recientemente había disparado una bala, así como huellas de sangre en la pared.

Haigh, luego de negar calmadamente el asunto, terminó confesando:

“La señora Durand no existe. Ustedes no encontrarán jamás ningún resto de ella ya que la disolví en el ácido, ¿cómo podrán probar entonces que he cometido un crimen si no existe cadáver? Le disparé a la cabeza mientras estaba mirando unas hojas de papel para confeccionar sus uñas postizas, después fui por un vaso y le hice un corte con mi navaja en la garganta. Llené el vaso de sangre y me lo bebí hasta saciar mi sed. Luego introduje el cuerpo en el tonel llenándolo después de ácido sulfúrico concentrado Después me fui a tomar una taza de té. Al día siguiente el cuerpo se había disuelto por completo, vacié el tonel y lo dejé en el patio”.

Lo que Haigh no sabía era que la policía londinense, en un minucioso trabajo de investigación, sí había encontrado restos del cadáver y lo habían incluso identificado.

En su juicio, las autoridades concluyeron que se trataba de algo más que de una mente enferma que bebía la sangre de sus víctimas; era un personaje frío y calculador que premeditaba sus crímenes y actos, fingiendo una locura que lo convertiría en irresponsable ante la ley.

Finalmente es sentenciado a la pena de muerte, a la que el acusado ni siquiera apela; es ahorcado en la prisión el 6 de agosto de 1949.

A partir de los mensajes del subconsciente, nos podemos adentrar en nuestro propio abismo, siendo parte de él, debiendo tener cuidado de no ahogarnos en sus turbulentas aguas.

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Bienvenidos…

octubre 2, 2006 at 8:17 am (Bienvenida, muerte, asesinatos, criminales, perversiones, crime, de)

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Bienvenidos sean a este espacio de muerte, dolor, sangre, sadismo y masoquismo…

A través de un viaje por las mentes de asesinos famosos y otros no tanto, quizás encontremos las pulsiones de muerte…

Así que:

Enjoy this murder ride!

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